
Cómo poner en marcha los calentadores SACMI sin problemas
Si utiliza máquinas de soplado rotativo SACMI, sabe que estas no funcionan a baja velocidad. Todo ocurre a alta frecuencia y alta presión. Lo último que quiere es tener que esperar a que las lámparas de calentamiento se enciendan, mientras la producción se detiene.
Por eso construimos nuestras lámparas de esta manera. Las fabricamos directamente en fábrica, ya que necesitan poder soportar esos ciclos rápidos sin problemas.
El secreto está en el calor
Para evitar ese molesto retraso al arrancar, ajustamos la relación entre vatios y longitud del tubo. Utilizamos filamentos de tungsteno de alta densidad, lo que significa que la lámpara alcanza su máximo nivel de emisión infrarroja en cuestión de segundos.
Pero hay algo importante: debe ajustar la tensión correctamente. Si no coincide con la fuente de alimentación, la lámpara podría parpadear o, peor aún, quemarse antes de tiempo. Aunque aumentar los vatios proporciona más calor, también ejerce una mayor presión sobre el cuarzo. Es necesario encontrar un equilibrio.
Diseñadas para resistir todo tipo de condiciones
Utilizamos vidrio de cuarzo de paredes gruesas, ya que estas lámparas están sometidas a altas temperaturas. El vidrio fino se deformaría fácilmente.
En cuanto a los conectores, utilizamos conectores estándar tipo R7 o SK15. Son reemplazos simples y fáciles de instalar. Nos aseguramos de que el contacto eléctrico sea firme, ya que suele ser allí donde surgen los problemas. Una conexión floja puede causar puntos calientes, y en poco tiempo, la lámpara se dañará. No es una forma agradable de pasar un martes.
Mantenerlas frías mientras funcionan a alta temperatura
Estas lámparas emiten ondas infrarrojas de corta longitud que permiten calentar uniformemente los preformados de PET, preparándolos rápidamente para el proceso de soplado.
Pero un consejo: supervise sus ventiladores de enfriamiento. Estas lámparas generan mucho calor. Si la ventilación no es suficiente para manejar toda esa cantidad de calor, existe el riesgo de dañar los circuitos electrónicos cercanos. Nuestras lámparas pueden soportar el polvo y la suciedad del entorno industrial, pero todavía necesitan aire fresco para funcionar correctamente. Mantenga el flujo de aire constante y las lámparas seguirán funcionando sin problemas.