
Cómo obtener una corteza dorada perfecta con tecnología IR
Si alguna vez has estado en una panadería, sabrás que lo fácil es hacer que el pan se cocine por completo. Pero el verdadero desafío es lograr ese color dorado. Puedes usar todos los ventiladores de convección del mundo para distribuir aire caliente, pero eso no es suficiente para obtener esa corteza de color marrón dorado. Para ello, necesitas energía de alta intensidad. Por eso, instalamos calentadores infrarrojos de acero inoxidable en el techo del horno.
Por qué es importante: Los elementos calefactores convencionales son lentos; tardan mucho en calentarse. En una panadería ocupada, esperar es un verdadero problema para el flujo de trabajo. Por eso optamos por emisores de ondas cortas infrarrojas, ya que reaccionan en segundos. Es casi instantáneo. Puedes activar el flujo de energía radiante en el momento en que el pan llega a la etapa final de cocción. La energía no necesita calentar primero el aire; simplemente actúa directamente sobre la masa. Es muy rápido.
Podríamos haber utilizado materiales más baratos, pero las condiciones en una panadería son difíciles. Con todo el polvo de harina y el vapor constante, la mayoría de los componentes terminan dañándose. Usamos carcasas de acero inoxidable porque no se dañan ni se corroen cuando las condiciones son húmedas y sucias.
Pero hay un truco para lograr ese color específico: es necesario concentrar el calor en un área pequeña. De esta manera, la corteza se forma rápidamente. Esto mantiene el interior del pan suave y esponjoso, mientras que la superficie adquiere ese color dorado.
Un consejo: si aumentas demasiado la potencia para acelerar el proceso, asegúrate de que las rejillas de ventilación funcionen bien. Si no puedes eliminar ese exceso de calor, podrías dañar la estructura del horno.
También queríamos que este sistema fuera fácil de mantener. Estos componentes son sencillos de reemplazar. El cableado es básico, así que si uno de los elementos se daña, puedes reemplazarlo en pocos minutos, sin tener que desmontar todo el horno.
Al utilizar la convección para el interior del horno y la tecnología IR para la superficie, puedes controlar completamente el proceso. Puedes decidir cuán gruesa debe ser la corteza y qué tan oscura debe ser su color. Ya no hay lugar para las suposiciones o esperanzas inciertas. Solo pan de calidad.